Inicio Carta del director Incendios en cárceles de Latinoamérica

Incendios en cárceles de Latinoamérica

57

Tristemente hoy debo recordar a mis colegas abogados Julian Arturo Feliz Almánzar y Fiordaliza Guzmán Barrientos,los tres elaboramos un anteproyecto de ley, el cual estaba sustentado por una ardua investigación sobre el sistema carcelario de Latinoamérica,iniciando por la República Dominicana. Para dicho estudio durante meses estuvimos visitando las principales prisiones de la región, donde pudimos palpar con nuestros ojos y manos la realidad de lo que impera alrededor de los hombres y mujeres privados de su libertad como castigo por haberles fallado a nuestra sociedad. Ese trabajo partió nuestros corazones, tal y como, nos lo había anunciado el criminalista Wilfredo Mora, un defensor de los derechos de los presidiarios. Sin temor a equivocarnos podemos asegurar que las cárceles en nuestros países son sucursales del infierno, donde prevalece el hacinamiento,la impunidad, la corrupción y el abandono por parte de las autoridades competentes. Ahí tenemos las respuestas a sus inquietudes con relación a lo que ha ocurrido en la última década en las cárceles de Latinoamérica. Tema este que vuelve a encenderse por los 355 muertos en el penal de Comayagua, en Honduras. Si hacemos un recuento de los incendios en estas prisiones debemos remontarnos al año 2001 en Chile, donde 26 internos perdieron sus vidas, el 21 de septiembre del año siguiente la desgracia llegó a la ciudad de La Vega, en la República Dominicana donde 28 internos resultaron fallecidos, esa prisión tiene capacidad para 591 y se encontraban 800 internos, entre los fallecidos habían varias personas conocidas nuestras.Recuerdo un joven al que estábamos representando legalmente y fue enviado por 72 horas de manera arbitraria por una representante del Ministerio Público, y ya no pudo salir con vida de ahí,claro que ese muerto ella lo lleva en su conciencia. Tres años más tarde tocaba el turno nuevamente a la República Dominicana,133 reclusos ardieron en llamas en un Penal de Higüey que estaba acondicionado para 80 personas, cuando ya nos estábamos reponiendo de esa tragedia tres primavera después se movía al país azteca de México, y el 21 de octubre del 2008, 21 nuevos presos se sumaron a la lista de fallecidos en incendios carcelarios,en la lista seguía el Salvador y en el 2010, 27 fallecieron de la misma manera, ese mismo año se repitió en Chile y se sumaron 81 nuevas víctimas,para dar paso a Honduras, donde ya los muertos pasan de 350, y desgraciadamente estas cifras pueden ir en aumento,nuevamente la superpoblación es una causa fundamental,sumándose al renglón de estas,que las autoridades no tienen un plan definido para ejecutar en esos momentos. Los privados de su libertad mueren calcinados, como esperamos nosotros ocurra lo mismo en el infierno con aquellos que son culpables de dichas situaciones. La misma biblia se refiere al tema cuando nos dice; que los gobernantes que no cumplen con sus obligaciones, pagarán muy caro su indiferencia. Ahora ocurrió en Honduras,pero solo Dios sabe donde volverá a ocurrir. Sabemos que estas familias se encuentran destrozadas,personas inocentes han terminado sus vidas ardiendo en el fuego, y decimos inocentes porque en la mayoría de los casos se trata de personas que no han sido condenadas,pero quien nos habla de la conciencia de aquellos que por su negligencia son culpables? de seguro marcharán por siempre con el manto de la culpa.

Escrito por Julio Vasquez.