Rogelio Cruz: una odisea de un Martín Lutero moderno

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Rogelio Cruz, ya es un hecho que es el trabajador social por excelencia en la República Dominicana, y eso es bueno que lo sepan el grupo de la organización salesiana a que pertenece, tambien los del grupo de poderosos y el mismo gobierno que aplauden una conducta como la de querer expatriar a un ciudadano que no ha hecho mas que parar a los que se precipitan a la avaricia y del oportunismo nefasto, de riquezas y el amor no al prójimo, mas bien a tener muchos bienes materiales hasta llegar a una actitud odiosa y del mal gusto.

Señores de afuera, no molesten a los de dentro, pero dentro de los buenos deseos para todo dominicano, dentro del cumpliento del deber ciudadano, dentro del ambiente de pueblo, que es lo que Rogelio cree estar a las ordenes, porque esa es su proeocupación, es su vida, es su modus vivendi, es su sacrificio para que otros vivan mejor, es inmolarse la propia vida para dirigirla a beneficio de los otros.  Pero vivimos como si tuvieramos que trabajar para la nobleza y el clero, mientras el pueblo llano se sacrifica por ellos como lo hacian en tiempo de la Revolución Francesa del siglo XVIII (1789).

Rogelio Cruz ha venido truncando el camino de los depredadores, y eso debe seguir respaldandose y dando espaldarazos convenientes, ya que no podemos permitir que por el deseo ambicionista de un grupo de incontrolables y llenos de odio y malos deseos por lo nuestro, exilien forsozamente a alguien en este país, precisamente a un ciudadano como el que nos ocupa en este comentario de hoy.  Por lo que esto nos muestra que vamos a la deriba y retroceso al tiempo de Santana, de Báez, de Lilís, del Triunvirato, de Trujillo y Balaguer. Con lo de Regelio Cruz podemos ver que no hay avance, no hay oportunidad a la expresión de las ideas, del derecho a disentir, de la imparcialidad y desmontar el aparato de la hipocresía de los que quieren seguir con un pueblo a oscuras mental y de conciencia obstruida con las de ellos cauterizada, enrostrando una mentira como si fuera una verdad, y no sacan la cabeza para no ser visto por el pueblo llano y la clase desposeida.

Rogelio es ahora mismo, el líder de las masas revolucionarias, que apagan los amagos de los grupos perpetradores de dignidades y hacen que resuenen las masas silentes y de compromisos serviles de los que van a parar a los rincones de las malicias y de los de las voces estridentes y notas discordantes y sin sentido armonioso que desafinan en la pieza interpretada por la orquesta.

No mas ignominia y desden para quien no lo merece, porque la forma que se quiere tratar a nuestro conciudadano, no es menos que eso, si se le exilia y se lleva a lejanas tierras, lejos de su patria, para ausentarlo de toda actividad social y de colaborador solidario de un pueblo que le han robado y le siguen robando su riqueza, destinando a sus gentes a vivir en miseria mirando los que dispendian con opulencia los bienes de la patria de Duarte.

No lo permitamos, levantemos una sola voz, Rogelio no debe irse, no ha cometido delito.  Por qué no expatrian a los que sí delinquen y hacen todo tipo de tropelías y andan como quieren en las calles de Santo Domingo?

No a la explotancion minera en San Juan, en Loma Miranda, en Bonao, en Cotuí.  No hemos desarrollado por minas, no hemos tenido beneficio por minas, no ha mejorado las condiciones de vidad de la gente por minas, no tenemos un mejor estado por minas.  Entoces, para qué minas si no hemos conseguido avanzar?. Pues no a los que quieren a un Rogelio fuera de su patria para mandarle a sufrir como extraño en un país diferente.

No podemos permitir que Rogelio Cruz se convierta en la odisea de un Martín Lutero moderno.

El autor es ensayista y profesor universitario

Vinicio Guzmán Luciano

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