Monseñor Morel Diplán, obispo auxiliar de Santiago

0

Desde el anuncio de Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, como nuevo Obispo Auxiliar de Santiago, el pasado 14 de diciembre, muchos nos hemos alegrado por su nombramiento. Conozco  al Padre Tomás desde que coincidimos en el Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino, y luego ya en el ministerio sacerdotal. Puede decir de él,  que ha cultivado una fe labrada, posee una gran capacidad de escucha, tiene sentido de acogida y de fraternidad, es inteligente, y  muestra sensibilidad con los más necesitados.

El Obispo ordenante principal, en la ceremonia llevada a cabo el pasado 25 de febrero, fue Monseñor Rafael Felipe Núñez, Administrador Apostólico de la Diócesis de San Pedro de Macorís,  y los obispos co-consagrantes: Monseñor Freddy Bretón, Arzobispo de Santiago y Monseñor Diómedes Espinal, obispo de Mao-Montecristi.

El canon 403 del Código de Derecho Canónico, establece que cuando lo aconsejen  las necesidades pastorales de una diócesis, a petición del Obispo diocesano, el papa le nombre un Obispo Auxiliar. Este una vez tome posesión de su oficio,  ha de cooperar estrechamente en las tareas que el Obispo diocesano le asigne.

La  Arquidiócesis de Santiago ya tiene complejas realidades, es una población numerosa, y conviene que Monseñor Bretón, tenga un nuevo ayudante para una mejor eficacia pastoral. Los tiempos han cambiado, y con ello la mentalidad de la sociedad de hoy.

Monseñor Carlos Tomás nació el 2 de noviembre de 1969, en la comunidad de Monte de la Jagua, Moca, provincia Espaillat. Ingresó al Seminario propedéutico en el año de 1991, culminó sus estudios de Filosofía y Teología en el año 2000, ése mismo año, 24 de junio, recibe la ordenación sacerdotal, por imposición de manos del Cardenal López Rodríguez.  Inmediatamente Monseñor Flores Santana, lo nombra como Vicerrector del Seminario San Pío X, años más tarde es nombrado Rector del mismo Seminario,  ahí pasaría catorce años, cooperando en la formación de los futuros sacerdotes.

Durante la homilía, Monseñor Bretón Martínez destacaba que la vocación al sacerdocio de Tomás, se le atribuía a su bisabuelo materno, Don Emilio Alba, quien tenía fama de santidad. Los ejemplos de vida cristiana, en el seno familiar, siempre ayudan para que un joven sienta inclinación firme al sacerdocio. El arzobispo Bretón también define a Tomás como un hombre cristiano:”…Dios te concedió, además, la gracia del presbiterado. Ahora también la plenitud del Sacramento del Orden”.
Le advierte además, que el episcopado tiene sus  cruces, pero que vendrán más. Para afrontar esas cruces inevitables, los llamados al ministerio de obispos –citando a San Juan Pablo II- cuentan con una gracia  divina especial.

Monseñor Diplán Morel, ha escogido como lema episcopal: “DOMINUS FORTITUDO MEA”, que se traduce: “Mi fortaleza es el Señor”, Salmo 18,2. El hermano Tomás, intenta recoger en síntesis, como Dios ha sido su roca, su baluarte en medio de las dificultades y tribulaciones de la vida diaria. El hombre de  fe,  siempre confía y espera en el Señor, que todo lo da y nada lo quita.

Monseñor Grullón Estrella, obispo de San Juan de la Maguana, nativo de  Santiago, lo describe como una persona responsable, sencilla, trabajador y hombre de Dios.
Finalmente, Monseñor Carlos Tomás, agradece el afecto y la cercanía de tantas personas que se ha identificado con él. Se siente además comprometido e iluminado por el testimonio de los Obispos que han dirigido la iglesia local de Santiago, y al mismo tiempo el de tantos sacerdotes, religiosas y laicos y que han marcado con su fe en Jesucristo, la vida y el dinamismo de la Arquidiócesis de Santiago. Felicitamos a Monseñor Tomás, deseando que su ministerio episcopal sea fecundo para gloria de Dios.

El autor es, Juez del Tribunal Eclesiástico

Share.

About Author

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: